Alfredo Martinez Sanchez

©Alfredo Martinez Sanchez (2017-2019)


Este no es un blog de autoayuda ni de "crecimiento personal"

martes, 18 de junio de 2019

Emociones, pensamientos y sensaciones físicas

El triángulo formado por las emociones, los pensamientos y las sensaciones físicas (al que, a veces, se añade también la acción -o el  impulso a la acción) es uno de los temas tratados tanto en MBSR como en MBCT. Podemos considerar el curso MBSR (Reducción del Estrés Basada en Mindfulness), concebido por Jon Kabat-Zinn, como el origen del movimiento mindfulness secular moderno, mientras que el curso MBCT, que reproduce la estructura básica del anterior, y gran parte de su orientación, fue desarrollado posterirormente por los psicólogos Segal, Williams y Teasdalen a partir de la Terapia Cognitiva. En esta entrada voy a centrarme principalmente en algunas cuestiones referentes a la relación entre emoción y cognición (teniendo en cuenta que es uno de los ámbitos psicológicos y de las ciencias cognitivas en los que más se está publicando y que la bibliografía es inabarcable).

En MBCT, en concreto, se consideran expresamente ambas direcciones, es decir, de los pensamientos a las emociones y de las emociones a los pensamientos (MBCT, p. 251).
[V. Segal, Williams, Teasdale, MBCT. Terapia Cognitiva Basada en el Mindfulness para la Depresión, 2018, pp. 248-254].

A pesar de sus diferencias, distintos tipos de terapias psicológicas pueden incluirse en el concepto de psicoterapias de orientación cognitiva. Citando a Raimy (1975), R. L. Wessler considera que el supuesto central de estas psicoterapias es que "los conceptos erroneos aprendidos (o creencias incorrectas, o ideas erroneas) son las variables cruciales que deben modificarse antes de que la terapia pueda tener éxito" (En Manual de Terapia Racional-Emotiva, Volumen II, p. 64).
Las terapias de orientación cognitiva tienden a acentuar la importancia de los pensamientos y la incidencia de estos sobre las emociones (la importancia del factor mental proviene de la Psicología Cognitiva, o de lo que algunos han llamado la revolución cognitiva en psicología). Según Aron T. Beck, "emotional reactions, motivations, and overt behavior are guided by thinking" (Cognitive Therapy and Emotional Disorders, p. 235). Esta orientación la expresa claramente David D. Burns cuando afirma: "lo que usted piensa determina lo que usted siente" (Sentirse Bien, p. 45) o "los pensamientos negativos que invaden su mente son la verdadera causa de sus emociones contraproducentes" (p. 46). Para este autor, que considera que la depresión no es un trastorno emocional, cada sentimiento doloroso que se experimenta no es sino el resultado de un pensamiento negativo distorsionado.
Por otra parte, las psicoterapias de orientación cognitiva no prestan tanta atención como MBSR y MBCT a las sensaciones físicas.

Hay dos ideas que la perspectiva cognitiva comparte con la perspectiva del mindfulness:
-Los pensamientos no son hechos (es decir, solo son eventos mentales).
-No nos relacionamos directamente con los hechos sino con su interpretación y, por tanto, no reaccionamos a los hechos sino a la interpretación que hacemos de ellos. ¿Hasta qué punto estas interpretaciones dependen de nuestros pensamientos? Dependen en gran medida, pero no tanto como señala Burns. Según este autor "Todas las experiencias deben ser procesadas por su cerebro y recibir un significado consciente antes de que usted experimente cualquier respuesta emocional" (p. 47). Como veremos más abajo, el procesamiento inconsciente puede ser también relevante. Beck, además, utiliza el concepto de "ideación desadaptada" (maladaptive ideation) que incluye no solo pensamientos sino también imágenes (op. cit., p. 242).
El modelo A-B-C de Ellis pretende mostrar cómo el factor cognitivo (B) desempeña un papel mediador fundamental entre el estímulo desencadenante (A) y la respuesta emocional y conductual (C). De manera semejante a como ocurre en mindfulness, la terapia propone tomar conciencia de las creencias, de los pensamientos automáticos, o del diálogo interior, que determinan el nexo entre (A) y (B). Con el tiempo, este modelo lineal ha ido evolucionando hacia un modelo complejo, poniendo de manifiesto las interacciones entre A, B y C, y se ha enrriquecido con otras fases, como (D) (discutir activamente las creencias irracionales) y (E) (llegar a una nueva filosofía más apropiada).

La noción de "automatismo" (o de patrones automáticos) que también desempeña un papel destacado en las intervenciones basadas en mindfulness aparece igualmente en los enfoques cognitivo-conductuales (si bien, en mindfulness tiene un sentido más amplio). Así, por ejemplo, Burns declara explícitamente que llama pensamientos automáticos a los pensamientos negativos que están en el origen de la depresión y del estado de animo doloroso. Los tenemos tan integrados que surgen de manera automática, pasando por nuestra mente como si fueran naturales y evidentes. En otra obra popular, Cheistine Wilding escribe "In CBT we call negative thoughts "automatic", or NAT´s (negative automatic thoughts) for short... They have a huge effect on the way you feel and what you are able to do" (Cognitive Behavioural Therapy, p. 29).
Beck compara la expresión "pensamientos automáticos" con la terminología de Ellis ("afirmaciones internalizadas", "autoafirmaciones") y la de Maultsby (self-talk: "diálogo interno"), concluyendo que "pensamientos automáticos" refleja con más exactitud la manera en la que los pensamientos son experimentados, apareciendo de forma espontánea y dando una impresión de plausibilidad y validez (p. 237).
En realidad, Ellis, el creador de la Terapia Racional Emotivo-Conductual, utiliza distintos términos para referirse a la mediación que se produce en el punto (B). Por ejemplo, habla de sistema de creencias, conjunto de asunciones fundamentales, creencias internalizadas, e incluso emplea frecuentemente la palabra filosofía en este sentido. Por ejemplo, propone enseñar a la gente filosofías de vida diferentes de aquellas que provocan trastornos emocionales. Voy a transcribir un párrafo algo extenso que, en mi opinión, expresa bastante bien (a pesar de la traducción de la editorial Obelisco) el punto de vista de Ellis: "Lo principal es enseñar a los clientes que cualquiera de los supuestos sentimientos o emociones que experimentan en ese momento se acompaña -y normalmente explícita o implicitamente van precedidos- de ideas, cogniciones, evaluaciones, creencias, autoinstrucciones o bien imágenes que ellos firme y verdaderamente mantienen. Frecuentemente (¡pero no siempre!) las subyacentes (y ocasional y profundamente inconscientes) creencias o cogniciones de las personas no son simbólicas, vagas o nebulosas, sino que están formadas principalmente por una simple oración aseverativa, o exclamativa, o por autoinstrucciones. Pero estas creencias o evaluaciones también pueden ser mantenidas de otras maneras y en gran parte pueden estar formadas por significados , suposiciones y filosofías de las que las que las personas no son completamente cosncientes, y que incluso, en ocasiones, pueden ser profundamente inconscientes. La toría de la TREC mantiene que, independientemente de que sean conscientes o no, las personas reaccionan principalmente a sus propias expectativas o filosofías y no únicamente a las cosas que les ocurren" (El Camino de la Tolerancia, p. 33).
Ellis sostiene que "pensar, sentir y actuar están íntegramente conectados" (p, 214), y que cuando se da uno de ellos también se dan los otros dos. Con su característico estilo exclama: "¡Tres en uno!" (ibíd.). Pero parece conceder prioridad al pensamiento: "si quiere cambiar sus modos disfuncionales, primero piense, decida. Cuando haya determinado, firme y emocionalmente, que lo va a hacer, es mejor que se active y conductualmente, empuje, empuje y empuje hasta que cambie" (p. 214).
En cualquier caso, también ha señalado expresamente que las emociones afectan a los pensamientos y a las conductas y que las conductas afectan a las emociones y a los pensamientos, y que pensamientos, sentimientos y conductas aparecen mezclados (En Manual de Terapia Racional-Emotiva, Volumen II, pp. 24 y 32).

lunes, 3 de junio de 2019

MINDFULNESS INTERPERSONAL

Esta entrada está basada en el artículo "Cultivating Mindfulness in Relationship. Insight Dialogue and the Interpersonal Mindfulness Program" de G. Kramer, F. Meleo-Meyer y M. Lee Turner. Aparecido en 2008 en From Mindfulness and the Therapeutic Relationship (Hick and Bien, eds.).

Tanto las prácticas meditativas formales como las informales, agrupadas bajo el título de mindfulness, se realizan de un modo que no facilita la transferencia de sus beneficios a las interacciones personales del día a día. La dificultad estriba en que tales prácticas se suelen realizar de manera individual, incluso cuando se medita en grupo las interacciones son mínimas (el caso paradigmático es el retiro de silencio en el que se evita todo tipo de interacción entre los participantes).
Insight Dialogue (ID) es un práctica formal de meditación dialógica que pretende afrontar esta limitación.

lunes, 29 de abril de 2019

Pausa de los tres Pasos o Espacio de Respiración

Esta práctica tiene un papel fundamental en el curso MBCT (Terapia cognitiva basada en mindfulness). Inicialmente, se introduce como una actividad regular a realizar tres veces al día en momentos determinados, según lo que cada participante haya decidido. Por ejemplo, en momentos de transición, como al salir del trabajo o al cambiar de actividad. Posteriormente, se puede adaptar a distintas circunstancias.

Enlace al audio: Espacio de Respiración o P3P (Pausa de los 3 Pasos)

El primer paso es particularmente importante, ya que es el que permite "dar un paso atrás", es decir, tomar conciencia de lo que ocurre en nuestra mente, de nuestro estado emocional, etc., y en esa medida salir del "piloto automático" o de cierto nivel de funcionamiento "automático" habitual.
Esta práctica se puede representar gráficamente con la forma de un reloj de arena, para indicar que el foco de la atención comienza siendo amplio, se estrecha o se concentra en el segundo paso, y vuelve a ampliarse en el tercer paso.

martes, 5 de marzo de 2019

La "Ventana de Tolerancia" y su relación con la meditación

[EN CONSTRUCCIÓN]


La "ventana de tolerancia" indica un margen de funcionamiento óptimo de una persona (también llamada "zona óptima de activación fisiológica"). El trauma y el estrés estrechan ese margen, mientras que la práctica de mindfulness contribuye a su crecimiento. En este modelo se distinguen tres zonas de activación: la hiperactivación, la hipoactivación y la ventana de tolerancia. Así, por ejemplo, cuando la ventana de tolerancia es de poca amplitud, el umbral para que una persona "salte" y se descontrole (reactividad emocional, desorganización del procesamiento cognitivo) es bajo. Este proceso está relacionado con el funcionamiento del sistema nervioso simpático. 




LA VENTANA DE TOLERANCIA

-Uno buen gráfico para comprender este concepto en relación con el trauma: Window of Tolerance








- El siguiente artículo contiene también algunos gráficos y/o cuadros interesantes:
 Autonomic Dysregulation and The Window of Tolerance Model

























viernes, 22 de febrero de 2019

"Savoring versus Mindfulness"

[EN CONSTRUCCIÓN]

"Savoring" hace referencia a una manera de cultivar las experiencias positivas que, en una proporción relevante, tiene que ver con nuestra forma de prestar atención. En esta entrada voy a considerar las relaciones y las diferencias entre savoring y mindfulness.

Un texto de referencia es el libro Savoring, de Fred B Bryant y Joseph Veroff. En esta obra, los autores proponen aprender a cultivar "savoring", entendiendo este constructo como "la capacidad de prestar atención, apreciar e incrementar las experiencias positivas de la vida".


La noción de "cultivo" deliberado de ciertos rasgos cognitivos y/o emocionales está también presente en varias interpretaciones del término meditación y, de hecho, en eso consisten esencialmente algunos tipos de meditación, como la meditación "metta" (loving kindness) o las meditaciones enfocadas a cultivar la compasión.

Normalmente, se distingue entre la meditación mindfulness y las meditaciones que tienen como objetivo el cultivo de ciertos valores o actitudes. Por ejemplo, Dahl, Lutz y Davidson (2015) clasifican diferentes tipos de meditación en tres grandes categorías: la familia atencional, la constructiva y la deconstructiva. Mientras que las meditaciones del tipo metta (lovind kindness) y compasión son incluidas en la familia constructiva, las meditaciones de tipo mindfulness son incluidas bien en la familia atencional (tal y como aparecen en MBSR, MBCT -algunos componentes- y ACT), bien en la deconstructiva (tal y como aparecen en el budismo -los cuatro fundamentos del mindfulness-). Por tanto, aunque el midnfulness comparte con "savoring" el componente atencional, "savoring" está más cerca de las meditaciones de la familia constructiva en lo que concierne al cultivo de ciertos valores, actitudes o rasgos.

Una segunda y fundamental diferencia radica en el hecho de que el mindfulness se caracteriza por estar abierto a lo desagradable y a las emociones negativas.

El siguiente artículo aparecido en Psychology Today ofrece una buena aproximación (aunque la expresión "being positive" puede confundir): "Being Positive: It’s Not Mindfulness, It’s Savoring".

¿Qué significa que el "yo" es una ficción?

Que la idea de que el "yo" (o el "ego") es una ficción pueda aparecer, formulado de distintas manera, en el contexto del mindfulness no es de extrañar ya que la afirmación de que no existe un yo es uno de los principios básicos de cualquier forma de budismo (anatta, principio del no-yo -no-self-, en inglés-). Además, es un principio que distingue al budismo de otras religiones (si atendemos a su dimensión religiosa) y, filosóficamente, de otras concepciones de su entorno cultural original.

La idea de que el "yo" es una ficción puede entenderse, al menos, de dos formas. (1) Por una parte, en el sentido de que no existe un yo sustancial. Un yo sustancial sería, por ejemplo, la res cogitans cartesiana (sustancia pensante: alma, mente) y también el atman, noción hinduista frente a la que se propuso la concepción budista. Esta interpretación, que en mi opinión es la que mejor refleja el punto de vista budista, deja abierta la posibilidad de otras nociones del yo, que serían reales aunque no sustanciales. (2) Por otra parte estaría la negación absoluta del yo, el "yo" sería en todos los casos una mera palabra vacía o errónea, eterna fuente de confusión en la medida en que lleva a creer, sistemáticamente, en cosas que no existen.

Los problemas que plantea la existencia de un yo sustancial de tipo cartesiano son bien conocidos en la filosofía occidental, lo que ha conducido a la elaboración de nociones del yo (identidad, subjetividad, etc.) en términos de construcción sociocultural y psicológica, nociones del yo dinámicas y procesuales. Aquí, el término "construcción" puede equivaler en algún contexto al término "ficción", pero no en el sentido de que el término "yo" no describa un fenómeno real, sino solamente en el sentido de que ese fenómeno no es un yo sustancial. 

Tanto el budismo como la filosofía y la psicología occidentales nos ofrecen instrumentos para aprender sobre nuestra "sensación del yo" (nuestra impresión subjetiva) y para hacer más precisas nuestras creencias sobre eso que llamamos "yo".